Iglesia Nuevo Testamento de Vega Baja

MENSAJE DEL MES


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Me gustaría comenzar el año en una nota positiva… por consiguiente, estoy ofreciendo a mis lectores este corto 


pensamiento para meditación. Espero que cada uno de nosotros pueda captar este punto importante según 

comenzamos el año 2010 y espero que puedas orar conmigo cada día: “Señor, dependo de Tu gracia y creo que 

Tu poder se perfecciona en mi debilidad… ayúdame a estar conforme con los retos que enfrento hoy día y hazme 

un testimonio de Tu poder”.

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me 


gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo 

me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy 

débil, entonces soy fuerte.


2 Corintios 12:9-10

La situación económica presente a la cual se enfrentan, no solamente los Estados Unidos, sino también el mundo, 

ha sido referida como la “Gran Recesión”. El año 2009 estuvo lleno de retos, por así decirlo, pero en el lado 

positivo, ha sido un llamado a despertar para una generación avara y extravagante. La mayoría de las personas 

con las cuales he hablado están más conscientes de la necesidad de deshacerse de las deudas de interés alto y 

ser mejores mayordomos de sus recursos en el futuro.




Las dificultades nos obligan a buscar profundamente dentro de nosotros para hallar recursos escondidos de 


fortaleza. Cuando nos enfrentamos a una pérdida, ya no tomamos las cosas por sentado y buscamos maneras de 

mantener lo que nos pertenece. Si un matrimonio comienza a sufrir, una pareja responsable buscará maneras de 

remendar sus diferencias y problemas. Un amigo me dijo que su padre se fue a la quiebra por lo menos dos veces 

antes de convertirse en uno de los comerciantes más ricos de Ohio. Puedo compartir con conocimiento de causa 

que nuestro Concilio de iglesias ha emergido de muchas divisiones que nos han hecho reflexionar, orar, 

reorganizarnos y finalmente estar más fuertes. ¡Las dificultades traen el éxito a las personas determinadas!



Una mujer muy espiritual me dijo una vez que había aprendido que sus desengaños en el mundo usualmente le 


habían llevado a sus momentos más íntimos con Dios. ¡Qué madurez!




Muchos de nosotros tenemos que batallar con nuestras quejas en los tiempos de adversidad; sin embargo, 


cuando miramos atrás vemos el bien que usualmente surge de esos momentos.

El apóstol Pablo llegó a un punto en el que estaba conforme con sus debilidades porque sabía que a través de 


ellas se haría evidente el poder de Dios. Lea el verso nueve cuidadosamente… Dios dijo eso, no Pablo… “MI 

PODER SE PERFECCIONA EN LA DEBILIDAD”.

Un amigo mío acaba de sufrir un divorcio doloroso. Su esposa le dejó a él y a sus dos hijos y se escapó con otro 


hombre (que conoció a través del Internet). Él perdió su trabajo y ha tenido que acudir al gobierno para recibir 

asistencia económica después de haber tenido un salario de $200,000.00 durante los pasados tres años. Perdió 

su casa, su carro nuevo y ahora guía un carro viejo que otro amigo le prestó. Me llamó recientemente y me dijo, 

“David, ¡estás hablando con mi nuevo yo! No voy a hablar de mi ex esposa más – no voy a estar ansioso por mi 

situación… voy a emerger de esto como una nueva persona”. Tiene un destello de fe que dice: “Voy a salir de este 

túnel profundo y oscuro de dolor y quebranto convertido en una persona mejor”.

Aunque detesto mis debilidades como ser humano, sé que por medio de ellas Dios puede hacer patente Su 


presencia. Estoy convencido que Su reino eterno será habitado por almas que fueron sostenidos por el poder 

divino e inmerecido durante su existencia mortal. Las credenciales para los habitantes de la eterna Nueva 

Jerusalén van a ser “Redimidos, Justificados, Reconciliados y Santificados por la sangre de Jesús y el Espíritu de 



Dios”, no serán “más inteligentes, fuertes o con mejor auto-control que la mayoría de los demás”.

El capítulo once de Hebreos hace mención de la fe de ciertos santos del Antiguo Testamento – note el verso 34:

¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David,así 


como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon 

bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron 

fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.

Hebreos 11:32-34Si voy a ganar la batalla espiritual a la cual me enfrento cada día, percibo que va a ser ganada 

por la gracia de Dios y no por mi propia inteligencia y fuerza. Recuerde, “el poder se perfecciona en la debilidad”.

Pero, ¿qué puedo hacer cuando me siento sobrecogido con el miedo o la desesperación? ¿Qué puedo hacer 


cuando no sé qué hacer? Esas preguntas han asaltado las mentes de cada hombre y mujer honestos en 

diferentes momentos en sus vidas. AHÍ es que tenemos que traer la escritura en 2 Corintios 12:9 a la mente… AHÍ 

es queaprendemos a caminar sobre aguas espirituales y descansar en las manos de Dios. Quizá realmentesomos 

incapaces de hacer algo por cuenta propia en una situación adversa extrema… AHÍ es que tenemos que decir, 

“Me rindo en tu mano – Dios, vas a tener que tomar las riendas de ahora en adelante”. AHÍ, mis amigos, es 

cuando Dios puede glorificar Su Nombre en nosotros.

El apóstol Pablo llegó a esta conclusión:

Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que 


muramos, del Señor somos.Romanos 14:8Cuando nos resignamos a ese tipo de mentalidad – somos 

vencedores. Vencemos aun cuando le parezca a otros que estamos débiles y derrotados.

En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?


Salmos 56:11Una de nuestras queridas hermanas que contrajo cáncer murió recientemente. Durante su odisea 

de 2 años de operaciones, dolor y quimioterapia ella SIEMPRE CONFESÓ QUE ESTABA SANA EN EL NOMBRE 

DE JESÚS. Confesaba que iba a ver su milagro hasta el día que murió y pasó a los brazos de su amado Salvador. 

Ella venció el miedo a la muerte, la desilusión de la enfermedad, la debilidad de la quimioterapia, el pesar de estar 

separada de su familia y se hizo perfecta en resistencia. En su debilidad, ella demostró su mayor fe. Aquellos de 

nosotros que le conocíamos fuimos sobrecogidos por su valor y fe inquebrantables; ambos producto de su horno 

de aflicción.

Según nos encaminamos al 2010, vamos a enfrentarlo con fe, ánimo, gozo y anticipación positiva del hecho que 


Dios tiene lo mejor guardado para nosotros. Pongamos todo pensamiento negativo, crítico, pesimista y depresivo 

bajo nuestros pies y miremos la bendición que Dios ha prometido en Su Palabra.




Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los 

lugares celestiales en Cristo,

Efesios 1:3Pastor David Barlock


MENSAJES ANTERIORES


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........pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,Filipenses 3:13

        La mayoría de nosotros tenemos no un pasado que intachable – no creo haber conocido a nadie que fuera criado en un ambiente familiar perfecto, educado en una escuela perfecta y que obedeciera cada principio que sus padres y pastores le han enseñado. Las personas que he conocido han tenido TODOS momentos en su pasado que han manchado su récord perfecto; momentos en los cuales sus palabras o acciones representaron a un individuo menos que perfecto – vulnerable, emocional y moralmente defectuoso.

       Muchas personas cargan con secretos y heridas en los más recónditos lugares de su memoria. Puede que aprendan a cubrir esos puntos delicados con una imagen pulida de estabilidad y actitud positiva, pero cuando están a solas se enfrentan a su propio yo carnal. Algunos están avergonzados de actos cometidos por ellos; otros están avergonzados de actos cometidos contra ellos; su pasado nos cuenta una historia que muchas veces está guardada cuidadosamente y pocos están autorizados a conocer.

       En años recientes, un movimiento popular que comenzó en Colombia se ha manifestado en muchas iglesias pentecostales. Ganó popularidad al promover el crecimiento de la iglesia por medio de lo que se conocen como “células” (grupos pequeños dentro del cuerpo mayor de la iglesia). Estos grupos celulares están compuestos por 12 miembros que son dirigidos por un líder asignado. Parte de la dinámica de este movimiento particular es la celebración de “Encuentros” – asambleas en que las personas participan en reuniones de oración para liberación de pasadas ataduras, heridas emocionales o posesión demoníaca. Uno de los rituales únicos del “Encuentro” consiste en la práctica de regresión; al participante se le anima a ir tan atrás como es posible en su memoria y perdonar a ciertas personas que pueden haberles hecho daño. En muchos casos, las personas a quienes perdonan han muerto; por lo tanto, este es un asunto unilateral que envuelve su memoria (la cual puede ser o no precisa) y sus sentimientos personales.

       No existe evidencia bíblica para defender la teoría que un cristiano nacido de nuevo pueda ser poseído por un demonio, ni que una persona pueda “regresar” en la memoria a un punto particular en el tiempo y perdonar un acto cometido contra ellos. He enseñado en asambleas a lo largo de mis viajes acerca de los peligros de este tipo de cristianismo. Nuestra fe en Cristo se sustenta en las Escrituras. Cuando añadimos filosofía y psicología para mejorar la sencillez de la fe (1 Corintios 11:3), nos descarriamos de la verdad del Evangelio.

       ¿Por qué las personas inundan este tipo de reuniones? Mi opinión personal es que tantos de nosotros no nos hemos tomado el tiempo para estudiar y creer la Palabra de Dios; no entendemos Su plan concerniente a la redención, el perdón, la reconciliación o el amor y, por consiguiente, andamos cargando con nuestras culpas pasadas y nuestras heridas emocionales.

     Las Escrituras nos pintan un retrato muy claro acerca del perdón de Dios hacia la persona que se arrepiente y cree en Jesús. He aquí solamente unos cuantos puntos:

     Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. (Énfasis mío).Romanos 3:23-26 diciendo: BIENAVENTURADOS AQUELLOS CUYAS INIQUIDADES SON PERDONADAS, Y CUYOS PECADOS SON CUBIERTOS. BIENAVENTURADO EL VARÓN A QUIEN EL SEÑOR NO INCULPA DE PECADO.Romanos 4:7-8 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.Colosenses 1:12-14 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.Apocalipsis 1:5-6 El punto es el siguiente: NOSOTROS TENEMOS EL PODER DE OLVIDAR EL PASADO PORQUE DIOS NOS HA PERDONADO, NOS HA REDIMIDO, NOS HA LIBERTADO Y NOS HA JUSTIFICADO EN CRISTO. ¿Qué otra cosa puede añadirle a eso el hombre?

     Pablo escribió a los filipenses “olvidando ciertamente lo que queda atrás…” Pablo tuvo algunas cosas en su pasado que obviamente recordaba, porque las menciona en sus escritos, pero no le condenaron espiritualmente ni le afectaron emocionalmente porque él entendió y creyó en el perdón de Dios.

       Mi propia niñez estuvo muy lejos de ser perfecta. Sufrí ciertas circunstancias que me hicieron sentir inseguro como niño y que después se desarrollaron en amargura. Después de entregarle mi vida a Cristo en el 1972, noté que mis problemas emocionales no desaparecieron por su propia cuenta, sino que tuve que hacer un esfuerzo de perdonar y olvidar. No era un asunto de que me sacaran un demonio; era uno de realizar el perdón que yo había recibido de parte de Cristo y perdonar de esa misma manera a aquellos que me habían hecho daño.

      Al leer la parábola que Jesús nos dio del siervo malo (Mateo 18:21-35), encontramos que un siervo le debía a su amo 10,000 talentos (presumiblemente de plata). Un talento equivalía a 66 libras en nuestro sistema de medidas. Hay 12 onzas Troy en una libra Troy de plata, de manera que cada talento de plata valía unos $12,672.00. ¡Si multiplicamos eso por 10,000 obtenemos la enorme cantidad de $126,720,000.00!! Eso era una deuda gigantesca para un siervo --- pero recuerda, ¡Jesús estaba hablando en parábolas!

      Ese siervo le rogó a su amo que tuviera paciencia en cobrarle lo que le debía y su amo fue tan movido por la penitencia del siervo, ¡que le perdonó toda la deuda! Más tarde, esta misma persona encontró a otro que le debía el equivalente de $1.50. Cuando le requirió que le pagara le rogaron que tuviera paciencia, sin embargo, hizo que arrojaran al deudor en la cárcel hasta que pudiera pagar. ¡Qué ridículo! ¡Después de ser perdonado de una deuda millonaria, exige que le paguen $1.50! cuando el amo que había perdonado su gran deuda escuchó del corazón endurecido de su siervo, cambió su decisión y lo entregó a los carceleros para que fuera “torturado” (NVI) hasta que pagara todo lo que debía.

¡WOW!

Pero he aquí la mejor parte; lea cómo Jesús termina la parábola:

     Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.Mateo 18:35 Esto hace que la frase “olvidando lo que queda atrás” tome un nuevo significado y sentido de urgencia para mí.

    No me entienda mal, puede que tengamos que mantenernos alejados de ciertas personas que nos han hecho daño en el pasado, pero no tenemos que dejar que la amargura nos coma por dentro tampoco.

Olvidar el pasado es esencial si vamos a movernos hacia adelante:

  • En primer lugar, tenemos que recibir perdón de parte de Dios;
  • En segundo lugar, tenemos que perdonarnos nosotros mismos según nos damos cuenta que Dios nos ha justificado por medio de Cristo;
  • Y en tercer lugar, tenemos la obligación de perdonar a los demás.
     No es tan fácil como ir a una reunión y tener alguien que nos imponga las manos para liberación mientras recordamos nuestras heridas pasadas. Necesitamos examinar las Escrituras, creer en ellas y agarrarnos de las promesas de Dios; entonces podemos librarnos de nuestros remordimientos, heridas y pecados feos pasados, alcanzando un futuro más brillante en el amor y la presencia de Dios.

     La Biblia enseña que todos vamos a pararnos delante del Trono de Juicio de Cristo un día. Ese pensamiento desanima a algunas personas, pero para el cristiano es causa de regocijo. ¿Por qué? Porque en ese día nuestro registro estará limpio, no tendremos ningún decreto en contra nuestra porque estamos justificados en Cristo. ¡Por esa razón, personas como Pablo, usted y yo podemos olvidarnos de aquello que quedó atrás y proseguir hacia adelante a un mejor día!

Pastor David Barlock


ADULTERIO Y LA IGLESIA

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Estoy consciente de que este artículo va a hacer que algunas personas se molesten y puede que no ayude a que mi ministerio adquiera ventaja en una encuesta de popularidad, pero tenemos que referirnos a este tópico. Cuando contesté el llamado de Dios sobre mi vida, supe instintivamente que la meta de cualquier predicador que deseara ser un discípulo de Jesús no debía ser la admiración de las masas. Él nunca rehuyó los asuntos sensitivos y nosotros tampoco debemos hacerlo.

En primer lugar, déjeme decirle a aquellos que puedan sentirse por este tópico que estoy muy consciente de mi fragilidad como ser humano. No me estoy levantando en un pedestal o reclamando estar por encima de las tentaciones. Me siento afortunado de poder decir que he sido fiel a mi esposa a lo largo de nuestro matrimonio, pero no es porque yo sea mejor que mi vecino; simplemente dije “No” en mis momentos de tentación y me incliné hacia la gracia de Dios que estaba disponible para mí. Le puse mucha atención a las palabras de Judas:

Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. Judas 1:20-21 En palabras sencillas, tenemos que tomar responsabilidad por nuestra propia vida espiritual.

Habiendo dicho eso, voy a la Palabra de Dios:

Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. Hebreos 13:4 El matrimonio es el centro de la salud de toda iglesia. Es cierto que somos miembros individuales del Cuerpo de Cristo… pero la unidad de la familia está en el centro de toda congregación. El éxito de una iglesia no solamente depende de un ministerio ungido y carismático, sino del testimonio de las familias que asisten fielmente. De modo que podemos esperar que estas dos áreas van a estar constantemente bajo ataque de fuerzas espirituales contrarias que obran en el mundo. El Apóstol Pablo le escribió a los Efesios:

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12 Estamos luchando contra un enemigo que es mucho más fuerte de lo que podemos imaginar. Sabemos por las Escrituras que la santidad de Dios finalmente prevalecerá en la iglesia, pero no vendrá sin una lucha feroz entre la carne y el espíritu de todos aquellos que proclaman ser cristianos (Gálatas 5:16-17).

Las noticias cada día parecen traer nuevos escándalos sexuales en el gobierno, los deportes y el negocio del entretenimiento. La sociedad prácticamente se ha anestesiado ante tal información porque se ha hecho tan común pero, cuando se revelan escándalos sexuales dentro de la iglesia es otra historia. He visto algunas congregaciones hermosas ser casi destruidas por pastores quienes les predican desvergonzadamente mientras cometen adulterio. O sí, se avergüenzan muchísimo una vez son atrapados, pero muchos de ellos nunca son detectados – a veces durante años, antes de que sus indiscreciones salgan a la luz.

He notado a lo largo de mi ministerio que aquellos más inclinados a sufrir de este problema son los predicadores de la prosperidad que les gusta vivir la “buena vida”. Aman la popularidad y se adhieren estrictamente a predicar mensajes de ánimo en un esfuerzo de mantener a las personas alegres. Están enfocados en el “éxito” de tener una iglesia grande y las ventajas financieras que llegan con tales congregaciones.

El poder y el dinero han llevado a mucha gente a la destrucción espiritual. Cuando una persona tiene autoridad sobre las vidas de las personas y posee suficiente dinero como para estar seguro financieramente, puede adquirir un falso sentido de invulnerabilidad. Esa actitud infecta a la persona justo antes de que comiencen cruzar las líneas de lo que antes consideraban sagrado. Lo que sigue frecuentemente es algún tipo de indulgencia que lleva a una conducta sexual impropia.

Recientemente realicé una búsqueda en el Internet sobre “escándalos en el ministerio” y encontré los nombres de 17 líderes de iglesia distintos, hombres y mujeres, envueltos en ministerios prósperos, que fueron derrotados por escándalos sexuales entre los años 1980-2008. Seguramente hay cientos más que no recibieron atención de los medios porque no estaban en posiciones de prestigio, pero deben haber causado heridas similares al testimonio de la iglesia en su región.

Nada obstaculiza el progreso de una iglesia como la mala conducta sexual de un líder. No solamente causa heridas catastróficas, sino que hace que las personas duden de la integridad de toda la organización. Si no se trata con el pecado apropiadamente, puede desatar el mismo comportamiento en otros que están a penas agarrados de su fe por causa de depresión o problemas que puedan estar experimentando.

Un escándalo dentro de una iglesia NUNCA es privado… las noticias se riegan rápidamente y saltan de una a otra iglesia. Las personas comparten las historias con la velocidad con que puedan marcar un número telefónico o conectarse al Internet. Toma meses para que una congregación comience a sanarse de un caso de adulterio y usualmente resulta en un número de personas que abandonan la asamblea.

Como Obispo, he tenido que lidiar con cantidad de situaciones que envuelven adulterio dentro del ministerio y los laicos. Cada año parece exponer más casos y hace que uno se pregunte, “¿Está alguien exento de este problema?” La contestación es “NO”. A través de los pasados cuarenta años, el sexo ha tomado una connotación totalmente distinta en sociedades en todo el mundo. Ya no se cataloga como el acto sagrado del amor dentro del matrimonio, ahora es un acto de gratificación entre dos individuos que consienten. Créame que esa declaración puede ser interpretada de muchas maneras.

He aquí el problema: el adulterio todavía causa la misma herida y división que en siglos pasados. Se puede arrepentir o ser perdonado, pero las cicatrices que deja siempre están presentes.

La Iglesia necesita atender este asunto y traerlo al frente, no esconderlo en una esquina y actuar como si fuera un evento normal de la vida diaria.

El Apóstol Pablo escribió claramente acerca de esto:

pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; 1 Tesalonicenses4:3-5 Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. 1 Corintios 5:9-11 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Efesios 5:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, Colosenses 3:5-6 Yo le llamo a eso una enseñanza clara y precisa. Es la clase de enseñanza que muchas personas prefieren no escuchar porque suena negativa aunque, por otro lado, ofrece instrucción sin ambigüedades en lo que concierne a la moralidad del Reino de Dios.

Pablo establece el punto importante de que somos responsables de mantenernos puros mediante la práctica del dominio propio. No podemos echarle la culpa de nuestros fracasos a los medios o la sensualidad de la sociedad que nos rodea – tenemos el poder de vivir de manera victoriosa en medio de una generación malvada y perversa.

Tomemos un momento para considerar al sobrino de Abraham, Lot. La Biblia dice que era un hombre JUSTO que fue oprimido y atormentado DIARIAMENTE por la mala conducta sexual de sus vecinos depravados. Eso no evitó que él viviera una vida moral, sin embargo; de hecho, fue rescatado por los ángeles porque se mantuvo sin caer en los pecados de aquellos que le rodeaban.

y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; 2 Pedro 2:7-9 Querámoslo o no, estamos viviendo una situación similar a la de Lot. Los estándares morales de la sociedad están decreciendo constantemente, pero las Escrituras no cambian con el tiempo y nos dan dirección clara acerca de cómo debemos vivir.

Aquí está, en pocas palabras:

  • La fornicación se comete cuando una persona tiene relaciones sexuales fuera del matrimonio.
  • El adulterio es el rompimiento del lazo del matrimonio al tener relaciones sexuales con una persona que no es nuestro cónyuge.
  • La homosexualidad está definida claramente en la Biblia como la perversión de relaciones sexuales entre parejas del mismo sexo.
La Biblia identifica estas prácticas como PECADO y promete juzgarlas duramente.

La Iglesia debe pararse como luz en medio de las tinieblas y ser un ejemplo vivo de lo que Dios espera de Su pueblo. Cuando el mundo escucha de un escándalo en la Iglesia, le dan mucha atención en los medios e infieren este pensamiento: “Ven, realmente no hay diferencia y ellos y son hipócritas por actuar como si ellos fueran más morales que ninguno otro”.

De manera que, ¿qué podemos hacer para mantenernos?

No podemos descuidar vivir en una actitud de oración y leer las Escrituras si queremos vivir como cristianos victoriosos. Tenemos que mantener al Señor delante de nosotros de manera activa.

A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Salmos 16:8 Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí. Salmos 119:30 Cuando comienza a oscurecerse nuestra revelación de la cercanía de Dios, nos volvemos cada vez más liberales en nuestros pensamientos, acciones y claridad moral. Mi revelación del Señor solamente puede mantenerse clara cuando paso tiempo con Él.

También ayuda tener una lista de preguntas que podemos memorizar y formularnos antes de tomar una decisión inmoral. He aquí unas cuantas, que pueden ayudarle:

  1. ¿Vale la pena arrastrar el Nombre de Cristo y Su testimonio por el fango del ridículo y la difamación del mundo?
  2. ¿Estoy dispuesto a contristar al Espíritu Santo al punto que pueda alejarse de mí por un tiempo?
  3. ¿Estoy dispuesto a enfrentarme a la disciplina que el Señor me traerá por medio de la vergüenza, la exposición pública y la pérdida del respeto de los que me rodean?
  4. ¿Estoy dispuesto a sufrir la pérdida de la recompensa eterna y los sentimientos de condenación que me acompañarán después que cometa este acto?
  5. ¿Estoy dispuesto a causarle heridas a mi cónyuge y perder su respeto y confianza?
  6. ¿Estoy dispuesto a arriesgar la posibilidad de un divorcio y el problema que causaría a la seguridad emocional y financiera de mis hijos?
  7. ¿Cuántas personas inocentes sufrirán por causa de mi infidelidad? ¿Podré soportar el peso de esa responsabilidad?
  8. ¿Estoy listo para cargar con la responsabilidad del daño que pueda suceder en la vida y matrimonio de la otra persona?
  9. ¿Estoy dispuesto a sufrir la posibilidad de nunca poder perdonarme a mí mismo y tener pesadillas durante el resto de mi vida?
  10. ¿Estoy dispuesto a descalificarme a mí mismo como ministro del Evangelio y marcarme como hipócrita después de haber predicado a otros?
  11. ¿Puedo soportar los comentarios y el ridículo que vendrá de aquellos fuera de mi iglesia?
Cuando un cristiano comete una inmoralidad – encara los asuntos tocados en estas preguntas. El arrepentimiento, remordimiento y vergüenza que experimentan no puede ser quitado por aquellos que son parciales a la “restauración”. Dios restaura a los pecadores para salvación, pero no hay evidencia en el Nuevo Testamento de que una persona inmoral será restaurada al mismo estatus ministerial en la iglesia del cual gozaban antes de decidir pecar.

La primera epístola de Pablo a los corintios declara algo que me hace considerar seriamente este asunto:

¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: LOS DOS SERÁN UNA SOLA CARNE. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1 Corintios 6:15-20 No creo entender completamente el verso 18, pero no debe tomarse a la ligera. Lo que sí entiendo es que Dios habita EN mí, soy un espíritu con Él y mi ministerio más importante hacia el mundo es glorificarle a Él en mi cuerpo. Espero que en el ocaso de mi vida pueda declarar de la misma manera que Pablo le escribió a Timoteo:

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 2 Timoteo 4:7 Para cerrar, quiero ofrecerle una palabra a aquellos que hayan experimentado algún fracaso moral: si has cometido pecado en el pasado y te has arrepentido del mismo, es importante que sepas que Dios te ama incondicionalmente. También es importante que Le ames a Él lo suficiente como para prometerle que no vas a caer en ese pecado otra vez en el futuro. Las misericordias de Dios son mayores de lo que podemos imaginar y hay perdón en Él. Lo mejor que podemos hacer es comprometernos con Él diariamente y ejercitar las disciplinas espirituales necesarias para mantener un testimonio que traiga gloria a Su Nombre.

Pastor David Barlock



  En varias ocasiones durante el pasado mes, he escuchado predicadores en la radio y la televisión hablar acerca de cómo los cristianos necesitan practicar el perdón. Parece ser el tópico del mes, de manera que creí apropiado tocar este tema también.

Para la mayoría de los cristianos, aprender a perdonar a aquellos que pecan en su contra, especialmente los ofensores recurrentes, resulta difícil. La mayoría de los creyentes quieren hacer lo que está bien, quieren demostrar el carácter de Cristo, pero odian cuando otros se aprovechan de su profesión de fe. Es difícil tolerar a esas personas egoístas que no se arrepienten de sus errores pero que conocen suficientes versos bíblicos para decirnos que no les juzguemos y que tenemos que perdonarles.

Según estudiamos las Escrituras tenemos que recordar que hay un balance entre la espiritualidad y la normalidad. Por ejemplo, Jesús dijo:

Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.Lucas 14:26Él no estaba abogando por un odio literal hacia los miembros de la familia. Él estaba diciendo, “no dejes que tus seres queridos entorpezcan el camino de lo que Yo te he enviado a hacer”.

Hay muchos versos similares que podríamos citar para probar ese punto…

Vamos a examinar por un momento la línea fina entre nuestra obligación de perdonar a aquellos que pecan contra nosotros y nuestra responsabilidad de separarnos de los pecadores que no se arrepienten.

El fundamento del cristianismo está basado en el amor de Dios hacia un mundo pecador manifestado en Su Hijo Jesucristo, que se hizo carne y entregó Su vida como sacrificio para limpiar a los hombres de sus pecados. Durante su ministerio en la tierra, Jesús nos enseñó que el perdón es una parte importante de la relación duradera que tenemos con Dios.

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.Mateo 6:14-15Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.Mateo 18:21-22Si tomamos estos versos por sí mismos, parecería que cualquiera que desea aprovecharse de un cristiano podría hacerlo simplemente citando estas escrituras para obligar al creyente a pasar por alto las ofensas repetitivas. Pero Lucas notó que Jesús añadió un elemento importante a la ecuación: ese elemento es ARREPENTIMIENTO.

Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.Lucas 17:3-4Las palabras “si” y “arrepintiere” en el verso 3 son importantes.

Note este punto importante: Jesús murió por los pecados del mundo, ¡pero Su sacrificio no nos hace ningún bien hasta que nos arrepentimos por nuestras acciones y nos tornamos hacia Dios!

El verdadero arrepentimiento no es un acto de hipocresía… es una pena sincera que hace que uno se aparte de sus caminos ofensivos.

Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios…Joel 2:12-13Estamos viviendo en una época en que el liberalismo se está infiltrando en la iglesia en una manera sin precedentes. Grupos de intereses especiales lentamente han ido aumentando la presión sobre los púlpitos de los Estados Unidos. Un pastor tiene que pesar sus palabras cuidadosamente si predica en contra del pecado o puede ser acusado de ser “intolerante” (de esa manera llaman los liberales a aquellos que no aceptan “estilos de vida alternos”).

Si un pastor se enfoca en lograr que grandes cantidades de personas asistan a sus reuniones, probablemente tendrá que sacar completamente el tema del pecado de los bosquejos de sus prédicas. El evangelio de la prosperidad ha establecido un nuevo estándar en la iglesia de hoy porque presenta un ambiente positivo y lleno de optimismo que acepta y anima a cualquiera. El predicador se mantiene alejado de cualquier tipo de mensaje que cause convicción de pecado.

Recientemente, observé a Larry King entrevistar a Joel Osteen y su esposa, que pastorean la iglesia más grande en los Estados Unidos. Cuando Larry le preguntó acerca de su opinión sobre los matrimonios “gay”, el pastor Osteen dijo que no estaba seguro de entender la pregunta. Después que el Sr. King re-fraseó su pregunta, Joel rehusó contestarle directamente, diciendo que un matrimonio entre un hombre y una mujer es “el mejor plan de Dios” – no dijo que era el ÚNICO plan ni condenó directamente las uniones homosexuales de ningún tipo. El respeto que yo sentía por el ministerio de los Osteen desapareció cuando escuché eso. DIOS les concedió una oportunidad para defender lo que las escrituras enseñan, pero decidieron no decir nada que pudiera ofender a los homosexuales. Cuando dijo que el matrimonio entre un hombre y una mujer es el mejor plan de Dios, dejó la puerta abierta para otras alternativas.

Cuando los pecadores vienen a una iglesia, deben sentir convicción por sus acciones y se les debe presentar la oportunidad de obtener redención y salvación a través del ARREPENTIMIENTO. La función del pastor y de la congregación no es hacer que las personas se sientan a gusto y aceptadas a menos que se alejen de aquellas cosas que Dios condena como malvadas.

Los cristianos están obligados a perdonar a los demás con el mismo perdón que Dios les ofrece, pero no podemos crear nuestras propias reglas. No podemos añadirle a la Palabra de Dios ni tampoco quitarle nada.

Lea cuidadosamente lo que el Apóstol Pablo escribió a los efesios:

Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias. Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos.Efesios 4:32-5:7¿Puedes captar lo que él está diciendo? Los primeros tres versos son muy positivos, bellos, alentadores, pero los últimos cinco son advertencias en contra de participar de las obras malvadas de los demás.

He perdido cuenta de las veces que personas han tratado de obligarme a aceptar pecadores en la iglesia utilizando los versos en Mateo capítulos 6 y 18 que cité al principio de este artículo. No sé cuántas personas se han ofendido porque corregí su pecado en lugar de poner mi brazo sobre su hombro y decirles, “está bien, no te preocupes… la siguiente vez lo harás mejor”.

Cuando una persona defensiva es confrontada con una falla moral, usualmente disparan esta declaración: “¿Quién eres tú para condenarme?”

He aquí unos de sus versos favoritos:

No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.Mateo 7:1-5Muchos usan estos versos fuera de contexto. ¿Qué puedes ver? ¿Está Jesús diciendo que no tenemos derecho a criticar a otros porque todos tenemos problemas? ¡NO! Está diciendo, “Mantente libre de pecado para que PUEDAS ayudar a otros a librarse de los suyos”. Una vez nos “removemos la viga” o admitido nuestras propias fallas, pecados, etc… y nos hemos arrepentido de ellos, ENTONCES podemos ayudar a otros con sus problemas.

Aunque no somos llamados a ser jueces en el sentido de declarar a una persona culpable o inocente, sí tenemos la responsabilidad de discernir el pecado y el arrepentimiento.

Estos siguientes versos nos obligan a pensar porque colocan sobre nosotros una gran responsabilidad de saber cuándo perdonar el pecado y cuando corregirlo y como castigar a las personas que no se arrepienten:

Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.Juan 20:22-23Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.1 Corintios 5:11-13Cuando aceptamos a otros incondicionalmente en nuestras vidas porque queremos mostrarles amor o cuando abrazamos sin reservas a alguien que alega ser cristiano, podemos terminar aceptando a alguien a quien Dios ha rechazado.

Tenemos una costumbre de decir: “El amor de Dios es incondicional” --- ¿de dónde sacamos esa frase? Es cierto que Él ama a todo el mundo, pero solamente los pecadores arrepentidos que se tornan a Él a través de la fe en Jesús son aceptados por Él. Yo le llamo a eso una condición.

Los siguientes versos sugieren que el perdón de Dios es ciertamente condicionado. Un pecador puede ser hecho justo por el arrepentimiento (alejarse del pecado) pero ese estado imputado de gracia puede ser revocado si el pecador regresa a sus viejas costumbres.

Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá. ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos? Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.Ezequiel 18:21-24Este concepto es hecho claramente válido en el Nuevo Testamento:

Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.Hebreos 10:26-27El verdadero arrepentimiento es la llave al perdón… y el verdadero arrepentimiento es marcado por un corazón que se conduele por las obras malas.

Estoy escribiendo este artículo el Viernes Santo, 10 de abril de 2009. Hoy celebramos un día de fiesta solemne en el cristianismo que reconoce el sacrificio de Jesucristo en el Calvario hace 2000 años, el día en que Dios le ofreció al mundo una oportunidad de obtener la redención, mediante la sangre de Jesús, de la sentencia de muerte que nos había sido impuesta por nuestros pecados.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito…” Juan 3:16. Por medio de Cristo, Dios ha extendido Sus manos para ofrecer amor, misericordia y perdón a todos aquellos que clamen a Él. La manera en que una persona responda a ese ofrecimiento determina si es o no beneficiario de Su gracia.

Somos embajadores de Cristo, somos Sus voceros, aquellos que demuestran el carácter de Cristo en la tierra. El perdón es un atributo divino y necesitamos extenderlo a todos los que se arrepientan… y necesitamos considerar a los que no se arrepientan como responsables de rendir cuentas por sus actos.

Pastor David Barlock




En primer lugar, me gustaría explicarte muy brevemente por qué nos encontramos en la presente crisis económica para luego concluir este artículo ofreciendo unas cuantas sugerencias que ayudarán a algunos en los años por venir. Quizá piensas que este artículo no es importante porque no posees una casa o inversiones, pero ese modo de pensar está equivocado. Esta crisis va a tocar a todo el mundo de una manera u otra.

El consenso general es que el mundo está entrando en una recesión global. Se están perdiendo empleos, algunos bancos han cerrado, algunos de los mayores prestamistas del mundo han sido tomados por el gobierno y un paquete federal de ayuda sin precedentes de 700,000 millones de dólares ha sido puesto en marcha en un esfuerzo de librar algunos de los mercados crediticios. TODOS estamos siendo afectados en esta crisis. Los empleos peligran, las inversiones han perdido terreno y el mercado de los hogares está detenido. Cualquiera que posea un plan 401K de retiro a través de su empleador o ha invertido en la bolsa de valores ha recibido un impacto enorme en el pasado año.

La mayoría de los analistas concuerdan en que la caída actual comenzó en el sector de los hogares. Debido a las bajas en las tasas de interés alrededor del año 2002, más personas comenzaron a comprar casas nuevas o a refinanciar las que tenían. Los bancos comenzaron a prestar dinero cobrando interés variable a compradores no cualificados. El dinero era fácil de adquirir y los bienes raíces parecían ser una inversión atractiva porque los precios de los hogares aumentaban rápidamente. Algunos inversionistas comenzaron a tomar líneas de crédito contra los hogares que habían aumentado de valor para comprar otras propiedades, con la intención de colocarlas en venta a un precio inflado inmediatamente después de la compra (práctica que fue prohibida en varios estados).

Entonces se saturó el mercado de los hogares… Al mismo tiempo, las tasas de interés comenzaron a subir y aquellos que tenían pagos bajos en sus hipotecas variables comenzaron a pagar más dinero. ¡Y llegó la crisis! Las casas no se están vendiendo con la misma rapidez y las personas están atascadas, pagando hipotecas más altas en una o más propiedades, de manera que comienzan a delinquir en sus pagos. Los bancos se ven obligados a ejecutar las hipotecas, el pánico comienza a propagarse, más delincuencias, los bancos se quedan con deudas que no pueden ser pagadas, se congela el crédito, ahora los negocios no pueden obtener los préstamos que necesitan para mantener las cosas corriendo y comienzan los despidos.

De manera que, ¿qué hemos aprendido y cómo podemos prepararnos para lo que viene?

La AVARICIA es definitivamente uno de los factores que han alimentado esta crisis. Queremos más de lo que realmente podemos pagar y hemos aprendido que podemos tener los pequeños lujos de la vida comprándolos a crédito en lugar de ahorrar para obtenerlos.

Muchas veces oigo personas en la iglesia decir: “¡Oh, mira cómo el Señor me ha bendecido! Me acaba de dar este nuevo carro (o casa o lo que sea)”. La verdad es que el banco es el dueño hasta que lo paguemos, lo único que realmente poseemos son aquellas cosas libres de deudas. Tendemos a pensar que las personas son ricas porque guían un carro caro o viven en una casa cara. No, están viviendo COMO personas ricas – la riqueza de una persona se mide por lo que realmente posee y cuánto dinero en efectivo tiene, no por la cantidad que debe.

La Avaricia es un vicio horrible. La palabra de Dios dice que es PECADO, llana y sencillamente:

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;” Colosenses 3:5

“Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.” Efesios 5:5

Conozco personas que tomaron líneas de crédito sobre sus hogares para tomar vacaciones, comprar carros y hasta comprar ropa. Estas mismas personas tenían llenas sus tarjetas de crédito con miles de dólares en compras, pagando una tasa del 19% de interés. Justificaban su comportamiento señalando cuánto valía su hogar y cómo pensaban venderlo en el futuro cercano para pagar la deuda. Y luego, ¡zas! El mercado de las casas se cayó y quedaron estancados.

Los siguientes años van a ser duros, así que, ¿qué podemos hacer?

En primer lugar, deja de vivir en negación. Haz un presupuesto basado en tus ingresos y mantente dentro del mismo. Corta las cosas sin las cuales puedes vivir si no te sobra nada al final del mes (como cable TV premier).

En segundo lugar, NO cortes a Dios de tu presupuesto mensual… Dale a Él lo que le debes escrituralmente – 10% de tu ingreso (lo cual se conoce como el “diezmo” – si tu pastor no te ha enseñado acerca de esto, no ha hecho su labor de instruirte en cómo ser bendecido por el Señor). Dios nos pide que le probemos en esta área de nuestra vida espiritual (Malaquías 3:10). Entrega tus ofrendas como para el Señor, no como para el hombre, ni siquiera como para la iglesia… Le damos a Dios. Si humildemente le ofrecemos lo que Él nos pide – Su bendición permanecerá en nuestras vidas (Proverbios 3:9-10).

Luego, comienza a pagar tus tarjetas de crédito y no compres NADA más con ellas hasta que lleguen a CERO. Sí, puede que tome un largo tiempo… pero si nos disciplinamos, ¡saldremos de esa deuda a un alto interés!

He aquí unos cuantos consejos sabios adicionales:

Sigue guiando tu carro mientras puedas. Puede que no sientas que estás “a la par” con los demás – ¡pero te sorprenderá la cantidad de dinero que ahorrarás! Come en casa más a menudo… es mejor para ti y mucho más barato. Consolida todas tus deudas de tarjetas de crédito la que tiene el interés más bajo y rompe las demás. La mayoría de los lugares aceptan Visa o Master Card. Oblígate a guardar dinero cada día de pago y colócalo en una cuenta a la cual no tengas acceso fácil. No lleves mucho dinero en efectivo en tu bolsillo… buscarás maneras para gastarlo. No visites el “Mall” solamente para “mirar las vitrinas” – vete a la playa, a la casa de tu abuelita o cualquier otro lugar en que puedas divertirse sin gastar dinero.
Si estás estudiando a nivel universitario, déjame ofrecerte estos consejos:

Hay ciertas carreras que estarán en mucha demanda en los años por venir… ¡averigua cuáles son y métete en la que le interese más! Si comienzas a estudiar, ¡NO TE DETENGAS! Deja el matrimonio para cuando te gradúe. Si necesitas tomar préstamos estudiantiles, considera no tomar vacaciones de verano. Mientras más temprano formes parte del mercado de empleos, más temprano podrás poner tu vida en camino, pagar tu deuda y comenzar a construir tu futuro. No te enlistes en las Fuerzas Armadas para pagar tu deuda universitaria. Hay una guerra y podrías encontrarte en medio de ella. Si sientes que tienes una responsabilidad patriótica de formar parte de la milicia – eso está bien, nuestros militares uniformados merecen ser honrados, pero no lo hagas para pagar tus estudios. No dejes de ir a la iglesia. Dios es tu salvavidas eterno – si pierdes comunión con Él, lo has perdido todo.
Puede ser que este no sea el artículo más espiritual que he publicado en este sitio web, pero creo que provee consejo sólido para aquellos que quieren ser sensibles financieramente. Cerraré con un verso que estoy llevando al trono de Dios en oración:

Julio 20, 2008

Pastor David Barlock

El
CHISME


Si me pidieran que identificara aquello que ha tenido el mayor efecto negativo sobre la iglesia diría que, sin dudas, es el problema del CHISME. Una congregación goza de una cantidad relativa de paz y puede enfocarse en su misión de predicar el Evangelio cuando no hay rumores propagados por personas que no tienen control de su lengua.

“Sin leña se apaga el fuego, Y donde no hay chismoso, cesa la contienda.” Proverbios 26:20

El chisme puede afectar la disposición, reputación y familia de la víctima; es despiadado y típicamente se riega más terriblemente que un fuego silvestre californiano. He sido testigo de cómo puede terminar relaciones, destruir oportunidades comerciales y causar sufrimiento emocional incalculable.

“El hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores amigos.” Proverbios 16:28

La característica más asombrosa de un rumor es la manera en que parece crecer según pasa de persona a persona. A las personas les gusta añadir sus propios detalles picantes al despachar la historia… eso les hace sentir como si tuvieran algo importante que decirle a los demás que nadie más conoce.

¡En primer lugar, déjeme clarificar que el chisme NO está limitado a la diseminación de MENTIRAS! Es levantar rumores acerca de los asuntos personales o privados de otros. Usualmente comienza con una pequeña realidad que luego es distorsionada según pasa de persona a persona.

La regla que utilizo para medir mi propia conversación es que si me encuentro diciendo algo acerca de otra persona que me haría sentir incómodo decirlo en su presencia, entonces es chisme. La mayoría de nosotros caemos en esta trampa frecuentemente y conocemos lo difícil que resulta domar nuestra lengua.

“Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.” Santiago 3:2-6

“pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.” Santiago 3:8-9

¡Qué bien lo ha expresado el Apóstol Santiago! ¡El poder de la lengua es asombroso! Note lo que escribió en el versículo dos: “… Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto”.

Estos versos destacan dos verdades importantes. En primer lugar, TODOS tenemos el mismo problema de tener una lengua indomable. En segundo lugar, aprender a controlarla es imperativo si vamos a vivir como verdaderos cristianos. ¡Todo parece tan simple!

Yo he sido víctima del chisme y he difundido chisme. Por razón de que yo mismo tengo una boca alborotosa, trato de no tomar todo lo que la gente dice de mí muy seriamente. He aquí uno de mis versos favoritos:

"Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se hablan, para que no oigas a tu siervo cuando dice mal de ti; porque tu corazón sabe que tú también dijiste mal de otros muchas veces.” Eclesiastés 7:21-22

Y aquí presento un par de historias curiosas de mi propia familia:

Mi esposa llegó a casa un día después de haber estado predicando y me dijo que una persona se le acercó y le dijo escuetamente: “¿Es verdad que tú tienes 50 millones de dólares en el banco?” Jill es una persona muy mesurada y en su manera refinada de siempre, sacó su boleto de avión de manera casual y se lo mostró a la otra persona diciendo: “Amada, ¿crees tú que yo estaría viajando en ‘clase económica’ si tuviera todo ese dinero? Creo que no. Hubiera llegado en mi propio jet privado”. Ese comentario contestó la pregunta adecuadamente. Si la otra persona escogió creerle o no, es otro asunto.

Cuando ella me contó la historia tomándonos un café el día después de su regreso a casa, los dos simplemente nos miramos el uno al otro, preguntándonos cómo las personas pueden exagerar hasta la ridiculez – y, sin embargo, ¡hacen que otros crean que están diciendo la verdad!

Mi hijo Jason me contó una historia recientemente que nos tuvo riéndonos tan fuertemente que nos quedamos sin habla temporeramente. Una de sus asistentes de oficina le dijo:

“Dr. Barlock, tengo que preguntarle algo… Aquí en la oficina muchas veces hemos comentado cómo usted siempre habla de su mamá y papá y actúa como si fueran tan cercanos… ¡pero escuchamos a la administradora de la oficina de otro ortodoncista decir que usted fue ADOPTADO! Ella dijo que su madre y padre no podían tener hijos cuando fueron misioneros en Puerto Rico y que un día lo encontraron a usted como huérfano en las calles y le adoptaron. Por eso es que usted habla español tan bien… y como usted fue huérfano es ahora emocionalmente frio y no quiere casarse”.

La realidad es que Jason es nuestro hijo primogénito y lo llevamos con nosotros a Puerto Rico cuando tenía 3 años. Él estudió en escuelas puertorriqueñas (en lugar de asistir a una escuela privada americana) y se graduó con honores en su clase de escuela superior. Antes de entrar a la escuela de odontología, hizo una concentración en español y sicología en la Universidad de Miami en Ohio. Ha leído toda la literatura clásica de los escritores españoles más conocidos y maneja la estructura del lenguaje mejor que la mayoría de las personas de ascendencia latina. Ahora es un ortodoncista respetado y exitoso viviendo en Florida y está en medio de una relación significativa con una mujer maravillosa. Pero porque una persona no podía entender cómo es que hablaba un español tan fluido, se inventó una historia para convertirse en el centro d de atención por unos minutos de todos aquellos que le quisieran escuchar. ¿Quién sabe cuántas personas piensan que el Dr. Barlock fue “rescatado de las calles de Puerto Rico” por dos misioneros con buen corazón? Una cosa es segura; esa señora NUNCA ha visitado a Puerto Rico… es la isla más bella y próspera en el Caribe --- oh, sí – y extremadamente orientada hacia la familia. Usted no puede simplemente “encontrar” un huérfano abandonado en sus calles; yo nunca vi uno en los 22 años que viví allí.

A las personas les encanta tener algo que decir que asombre a sus escuchas. Si has sido víctima del chisme, sabes cuán absurdas pueden volverse las historias.

Algunas de las historias más dolorosas que fabricaron en mi contra fueron inventadas por un hombre que una vez me confesó a mí que tenía muchos celos de mi ministerio. Sus rumores se regaron a través de nuestras amistades mutuas y finalmente le costaron la iglesia que construyó con sus propias manos. Las personas cercanas a él se dieron cuenta que me estaba difamando en medio de su amargura y le pidieron que se bajara del púlpito.

Sin embargo, ¡hay unas ventajas al ser víctima del chisme! Primeramente, es un honor poder sufrir el mismo menosprecio que Jesús experimentó en Su ministerio. En segundo lugar, Jesús enseñó que las víctimas de los chismes (los cristianos, por supuesto), ¡serían recompensados abundantemente en el cielo!

“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” Mateo 5:11-12

La mayoría de nosotros cometemos el error de juzgar a los demás basándonos en nuestra percepción de ellos. Tan pronto hablamos acerca de alguien basados en nuestras percepciones, comenzamos la llama del chisme.

Hace unos años, tuvimos un incidente en la convención internacional de nuestro concilio de iglesias en Puerto Rico. Un joven carismático había dejado su iglesia porque no pudo hacer lo que quería y se fue resentido. Él había hablado en contra de su pastor por todo el pueblo, pero asistió a la convención el domingo en la mañana, en el evento final. La reunión fue notable y terminó con un llamado al altar en el cual cientos de personas se reunieron al frente orando y siendo tocados por el Espíritu Santo. Terminé la reunión con una oración final y pude notar que el joven se había abierto camino hasta el frente justo cuando yo estaba cerrando la convención. Yo me arrodillé y hablé por el micrófono y dije: “es bueno que hayas venido al frente para arrepentirte, pero para que entiendas la manera en que tu chisme se ha regado, vete al c campo que está al lado con una almohada de plumas – hazle un tajo y echa las plumas al viento – entonces ve y recógelas todas de nuevo”. La lección no era tan solo para él, sino también para aquellos que estaban alrededor del altar; podemos arrepentirnos de nuestro chisme – ¡pero resulta casi imposible borrar su efecto! De alguna manera se perpetúa de oído en oído mucho después de darnos cuenta que no debimos hablar en contra de otra persona. He visto reputaciones arruinadas para siempre porque una persona rumoró una historia.

Mi madre me enseño una dura lección cuando tenía 13 años. Ella me escuchó comentar algo acerca de una niña en mi escuela. Le dije a un amigo que pensaba que ella era una “prostituta”. Mi madre me dio una bofetada en la boca, averiguó el nombre y dirección de la muchacha y me llevó a su casa e hizo que le pidiera perdón por lo que había dicho de ella. Después de mi disculpa embarazosa, volví al carro con mi mamá y ella me dijo: “Sabes, David, tengo que admitir que se ve como una prostituta, pero nunca seas el que arruine la reputación de una persona”. El siguiente día en la escuela fue otra historia… la muchacha le contó a todo el mundo el episodio – no puedo poner en palabras cómo me sentí todo aquél día.

Nuestras palabras son importantes, podemos levantar a otras personas o podemos destruirlas. Podemos utilizar nuestras palabras para animar o desanimar; podemos usarlas para hacerle la vida a alguien más fácil o imposible.

Y lo más importante es que nuestras palabras nos seguirán hasta el Día del Juicio.

“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.” Mateo 12:36-37

Ese va a ser un día interesante para todos nosotros. En ese día la verdad se sabrá a la luz de la presencia de Dios… todos los rumores se aclararán para siempre, todo chisme terminará y cada uno de nosotros aparecerá como realmente es, no de la manera que otros nos describieron.

En su carta a los colosenses, Pablo les instruyó en lo concerniente a la manera que se dirigían unos a otros:

“Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.” Colosenses 3:8

Sea vuestra palabra siempre con gracia…” Colosenses 4:6

Si hablamos con gracia, hablaremos favoreciendo a los demás. Es tan simple como eso. Bendecimos a los demás en lugar de criticarles y encontramos maneras de decir cosas que levanten a las personas en lugar de destruirlas.

Permítame cerrar con un verso que uso muchas veces cuando comienzo el día en oración:

“Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.” Salmos 141:3

Quiero ser uno que lleve las Buenas Nuevas – no las malas. Cuando las personas me vean venir, quiero que digan “¡Ahí viene una bendición!” y no “¡Ahora vamos a escuchar unas historias jugosas!”

¡Seré el primero en admitir que tengo que mejorar! La eternidad está muy cerca para todos nosotros y nuestra meta sincera debe ser encontrarnos “perfectos en Cristo…” (Col. 1:28). Esa meta, mis amigos, solamente puede alcanzarse si tomamos en serio el reto de domar nuestra lengua.

Pastor David Barlock

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  Tema: El orden de Dios Por: Dennis Aragonés

 Introducción Mucho se habla del orden de Dios y de la importancia del mismo dentro de la operación de la iglesia, sin embargo por alguna razón cuando se trabaja con grupos de personas, siempre el orden es retado. Definición: el orden es lo opuesto a la desorganización, desorden, caos.  Es un método organizado y coordinado de hacer funcionar o desarrollar algo.  De manera general, orden suele definirse como la organización de los partes para hacer algo funcional y preciso, lo que incluye una idea, finalidad y por tanto una acción inteligente. Es necesario que como cristianos entendamos cuan importante es el orden para poder alcanzar las bendiciones que Dios tiene aguardada para cada uno de nosotros, o como dice la definición para que seamos funcionales, uno de los mejores ejemplos está en el libro de Génesis,Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Contenido:Si entendemos esta palabra, la cual me parece es clara y precisa, podremos entender muchas cosas que pasan en el mundo a nuestro alrededor y más importante podemos entender lo que nos pasa a nosotros.  ¿Cómo es que queremos que las cosas nos vayan bien o cómo queremos lograr algo sino buscamos al reino de Dios? Preguntas Exploratorias:·        ¿Qué es buscar el Reino de Dios?·        ¿Es ir a la iglesia?·        ¿Es hacer el bien al prójimo?·        ¿Es diezmar? Primero entendamos qué es un Reino:Definición: Reino – un territorio o estado en donde el cargo de Jefe de Estado lo ocupa un Rey.   Definición bíblica:Se refiere al reinado o soberanía de Dios por sobre todas las cosas y es opuesto de reinado de los poderes terrestres.   ¿Entonces, cómo encontramos al Reino?          Pues, buscando al Rey. ¿Y dónde está el Rey?          Donde está su justicia que es la manifestación y/o presencia del reino. Mateo 11:4  “Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.”  Cuando Juan tuvo duda, Jesús no le dijo, si soy yo, soy el Rey.  Le dijo Id y hacedle saber las cosas que oís y veis.  ¿Y qué eran esas cosas?  Curación de los enfermos, resurrección de los muertos y la predicación del evangelio a los pobres. ¿Estás tú orando por los enfermos?  ¿Estás tú ayudando a la resurrección de los muertos espirituales?  ¿Estás en las células, es decir, predicando el evangelio?Si la contestación es SI, pues vas bien, ya estás buscando su reino.Ahora bien… ¿esto es prioridad para ti? O sea ¿es lo primero, o primero pones tus peticiones y problemas?  Si es así no podrás obtener las promesas de Dios.  Quizás te permita alcanzar algunas metas, pero ¿que quieres, sus promesas o las tuyas? ¿Qué es lo que pasará si buscas primero su reinado? y ya sabemos lo que esto significa Mateo 6:25-3225Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. No es que sea malo buscar la sanidad, pero es mejor que busques al que sana.  No es malo desear ser próspero, malo sería que desees ser pobre, pero para esto debes buscar al Rey.  No busques la dádiva, busca a quien las da.Deja que las añadiduras lleguen a tu vida.  Busca primero el reino, has de Jesús tu rey.  Sométete a sus reglas, a sus principios y leyes.  Permite que la bendición te persiga. Debe ser tu anhelo, el que el reino de Dios venga a ti.  De hecho debe ser tu petición diaria. La oración que Jesús nos enseñó lo dice: Padre Nuestro que estás en los cielos…. Venga a nosotros tu reino.  Ya hemos explicado lo que esto significa en términos de responsabilidad, pero también en términos de bendición. Recuerda que Dios quiere tus primicias:          Quiere el primer momento de cada día          Quiere el primer día de cada semana          Quiere la primera parte del dinero que nos da Ilustración:Se cuenta de una señora enferma de muerte.  Un vecino va a visitarla y le hizo la siguiente pregunta: ¿usted desea seguir viviendo o desea morir?  Ella respondió: lo que agrada al Señor.  El vecino contesta OK, vamos a suponer que el Señor te pase el caso a ti.  ¿Qué desición tomarías?  Ella le contesta: si ese fuera el caso, yo volvería a pasarle el caso a El.  La señora tenía sus prioridades en orden.No solamente Dios sabe de que tenemos necesidad, sino que sabe que nos conviene y cuando nos conviene. Una vez alguien escribió:Pedí a Dios salud para poder hacer grandes cosas, recibí enfermedad que me enseñó a ser mejores cosas.Pedí la riqueza que me permitiera ser feliz, recibí la pobreza que me enseñó a ser sabio.Pedí el poder que me permitiera recibir el elogio de los hombres, recibí la debilidad y humillación que me enseñó la necesidad de Dios. Mi consejo es: olvídate de qué quieres y concéntrate en servir al que te puede dar todo.